No te ofrezco una carrera lineal, sino un cruce poco habitual de capacidades: leer una misma decisión desde el balance, la tecnología, la gobernanza y las personas que deben ponerse de acuerdo. Si algo he aprendido en el camino es que este sector no se entiende bien desde un solo sitio — y esa mirada conjunta es, hoy, lo que puedo poner a tu servicio.
JAD
Mi carrera empezó en la Unidad de Economía y Sociología Agraria del Gobierno de Aragón y en el INIA, con una estancia en la Texas A&M University estudiando la industria vitivinícola aragonesa. Ese interés por entender el sector con rigor me llevó de vuelta a Aragón, donde pasé casi dos décadas dirigiendo la Escuela Agraria de Cogullada y después Ibercide, el centro de desarrollo empresarial de Ibercaja — formando a cientos de profesionales del sector.
En 2015 di el salto a la gestión pública de la investigación, como Director-Gerente del CITA (Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria), y durante esos años formé parte de los consejos de SARGA, INAGA, el Instituto Aragonés del Agua y la Fundación Parque Científico Tecnológico Aula Dei. Fue una etapa que me dio una visión de la gobernanza pública y de cómo se financia e impulsa la innovación agroalimentaria desde dentro.
Desde 2019 estoy de nuevo en Ibercaja, en el negocio agroalimentario, con toda esa experiencia acumulada. Y desde hace unos meses comparto análisis y opinión sobre el sector en mi newsletter de LinkedIn, Agronegocios Inteligentes.
Todo esto lo pongo ahora a disposición de empresas y organizaciones del sector, de cuatro formas: como consejero, como consultor, como formador y como ponente. No para repetir teoría genérica, sino para aportar capacidades concretas —visión transversal, transferencia de conocimiento, análisis orientado a resultados, acompañamiento y negociación— construidas en cuatro décadas, no solo declaradas.